CONGRESO DE CONCEJALES EN COQUIMBO: PROBIDAD EN ACCIÓN
- Moisés Felipe Jorquera Apablaza
- hace 3 días
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Coquimbo se preparó con esmero para recibir a más de 800 ediles de todo Chile en el Congreso Nacional de Concejales y Concejalas 2026, instancia organizada por la Asociación Chilena de Municipalidades que busca construir "una mirada común para fortalecer el rol de los concejos municipales." La agenda era impecable: probidad, transparencia, anticorrupción, normas para el buen gobierno local. Una postal de la democracia representativa en su máximo esplendor. Un faro moral para la ciudadanía.
El primer tropiezo vino antes de que se firmara siquiera el primer acuerdo. Durante la ceremonia de apertura, se proyectó un video de saludo del presidente José Antonio Kast, lo que generó abucheos y manifestaciones de rechazo por parte de algunos asistentes. El episodio provocó la molestia del concejal Patricio Brown, militante del Partido Republicano, quien protagonizó una discusión verbal con otros ediles presentes, mientras varios asistentes comenzaban a gritarle "¡Y fuera, y fuera!" Un inicio prometedor para una jornada sobre "diálogo transversal y unidad municipal."
Pero la joya de la corona —o más precisamente, la joya del mall— llegaría esa misma tarde.
Yanela Mabel Flores Cárdenas, concejala de Lumaco y militante del Partido Republicano, ingeniera comercial, dos veces electa por la confianza de sus vecinos, viajó a Coquimbo con una misión republicana: fortalecer el municipalismo y el buen gobierno local. Lo que nadie previó es que la señora concejala interpretaría esa misión de manera demasiado literal y llevaría el concepto de "gestión de recursos" al siguiente nivel evolutivo.
Según los antecedentes preliminares, la autoridad comunal habría sustraído tres prendas de vestir desde la tienda Ripley y un par de lentes de sol desde Sunglass, con un avalúo total de $327.870. No se trató de un impulso momentáneo ni de un extravío espiritual: fueron dos locales distintos, un recorrido metódico por el centro comercial que sugiere no tanto un acto irreflexivo como una estrategia de diversificación de cartera. La concejala no robó; distribuyó el riesgo. Como toda buena ingeniera comercial.
Los lentes de sol valuados en $177.900 merecen mención especial. No era cualquier accesorio: era la visión de futuro de una edil que claramente no quería que nadie le viera los ojos al salir del mall. Previsora, la señora. Lástima que las cámaras de seguridad del Mall Vivo Coquimbo no compartían esa vocación de discreción.
Porque ahí está el detalle que el Chavo del 8 hubiera reconocido al instante: se le chispoteó. No era su intención que ocurriera. Estaba revisando la mercancía, calibrando el tejido, valorando el diseño óptico, y de repente, sin querer queriendo, las prendas y los lentes terminaron fuera de la tienda y dentro de su persona. Estas cosas pasan. Le pasan a cualquiera. Especialmente a las autoridades republicanas que asisten a congresos sobre anticorrupción.
Lo que más llamó la atención del caso es que la autoridad se encontraba en la zona participando del Congreso Nacional de Concejales 2026. Es decir: vino a aprender de probidad y se fue esposada. La eficiencia pedagógica del evento es, cuanto menos, cuestionable. Aunque en términos de formación experiencial, difícilmente se puede pedir una vivencia más completa del sistema judicial chileno.
Tras la audiencia, el Juzgado de Garantía de Coquimbo resolvió dejarla en libertad, con la medida cautelar de arraigo nacional y 60 días de investigación. Sesenta días para esclarecer si una concejala republicana robó ropa y lentes en un mall mientras debatía anticorrupción. La ironía tiene sus propios plazos procesales.
La reacción de su partido fue a la altura de las circunstancias. El diputado Cristián Neira indicó que, de acreditarse los hechos investigados, la concejala debería ser apartada de la militancia. Generoso: esperará que se "acrediten los hechos" antes de sacar conclusiones precipitadas. Su compañero del concejo de Lumaco, Santiago Guidotti, fue más solidario: dijo que "tenemos que apoyarla y acompañarla." Momento de unidad republicana. Aunque quizás convendrá, de ahora en adelante, acompañarla especialmente cuando entre a un centro comercial.
La Asociación Chilena de Municipalidades indicó que esta situación es ajena a la organización y objetivos del Congreso de Concejales. Naturalmente. La ACHM organizó un congreso sobre probidad y transparencia, y una concejala llegó a hacer probidad con los productos de Ripley. No es culpa del anfitrión si los invitados se toman la agenda demasiado en serio.
El Partido Republicano, que suele levantar un discurso de mano dura frente al delito, enfrenta ahora la incomodidad conceptual de que una de sus concejalas terminó involucrada en un procedimiento policial en pleno Congreso Nacional, acusada de exactamente el tipo de delito que ellos prometen combatir con energía republicana y valores occidentales.
Pero no se angustien. Fue sin querer queriendo. Se le chispoteó.





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